Compras una deuda hipotecaria
Un banco o un fondo vende un préstamo hipotecario que ha dejado de pagarse. Lo compras, normalmente por bastante menos de lo que se debe, y pasas a ser tú el acreedor, con la vivienda como garantía.
- Cómo ganas
- Recuperando la deuda: mediante un acuerdo, con la venta de la vivienda o adjudicándotela en subasta. La diferencia entre lo que pagas y lo que recuperas es tu beneficio.
- Plazo orientativo
- De 12 a 36 meses, según el juzgado y la situación
- Riesgo
- Alto
- Para quién
- Inversores con paciencia y apoyo jurídico que buscan la rentabilidad más alta.
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Compras la vivienda de una subasta
Cuando una vivienda sale a subasta y se adjudica, quien la gana (muchas veces el propio acreedor) puede ceder ese derecho a otra persona. Pagas esa cesión y la vivienda pasa a tu nombre cuando el juzgado lo aprueba.
- Cómo ganas
- Comprando por debajo del valor de mercado. Una vez tienes la vivienda, puedes venderla o alquilarla.
- Plazo orientativo
- De 3 a 12 meses, hasta tener la posesión
- Riesgo
- Medio
- Para quién
- Quien busca un punto intermedio: plazos más cortos que un NPL y buen descuento.
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Compras una vivienda que ya es del banco
Son viviendas que un banco o un fondo ya se ha quedado (adjudicado) y ahora vende. Es una compraventa normal ante notario, a menudo con descuento sobre el mercado.
- Cómo ganas
- Con el descuento de compra y después vendiendo, reformando para vender o alquilando.
- Plazo orientativo
- Inmediato: firmas y tienes la vivienda
- Riesgo
- Bajo
- Para quién
- Quien empieza a invertir o quiere el menor riesgo.
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